La psicología positiva dice que el dinero si puede comprar la felicidad bajo estas condiciones:
1.- Usarlo sabiamente: no importa cuánto dinero se tenga, uno elige en qué lo gasta y en qué no. La decisión puede generar felicidad o malestar.
2.- Tener claro qué tipo de persona es uno significa saber cuáles son las cosas más importantes, las obligaciones y responsabilidades y las fuentes de felicidad asociadas con gastar dinero. Se puede gastar en arte, en un entrenador, en viajar, en restaurantes, en colegiaturas de los hijos, en remodelar la casa, en regalos, en comida orgánica.
3.- Algunas cosas producen, en general, más felicidad que otras. Se puede gastar en cigarros y alcohol o en comer saludablemente. En una televisión enorme o en una bicicleta; en una cirugía plástica para tener el rostro soñado o en un fideicomiso para educar a los hijos. Las segundas opciones han probado dar más satisfacciones y felicidades que las primeras.
4.- El enunciado sobre en qué quiero gastar tiene que ser simple y claro; gastaré en mi salud, en tener más cercanía con mi familia o mi pareja y en habitar lugares que me den paz y productividad. Cada quien su enunciado que no debe ser demasiado ambicioso.
Escrito por Valeria Villa.
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